miércoles, 13 de abril de 2011

La creatividad en la cocina le da la vuelta a la comida de los niños



La alimentación de los niños es un tema que preocupa a miles de padres de familia que, diariamente, viven el desprecio por parte de sus pequeños: “¡No quiero!, ¡esto no me gusta!, ¡qué asco!”, son expresiones con las que deben lidiar al momento de darle de comer a los niños. Es más, se sabe que hoy en día, ya ni el juego del avioncito o el imitar ruidos de animales son suficientes para convencer a los niños a que abran la boca y se coman las verduras o sopas que tanto dicen odiar, pero que, inevitablemente, son indispensables para su crecimiento y desarrollo.

Además, la dinámica ha cambiado, en la actualidad no se tiene demasiado tiempo para cocinar y elaborar platillos.

Es común, que los niños no quieran comer y es importante comprobar si efectivamente los niños ya han ingerido alimento o simplemente no tienen suficiente hambre, pero nunca forzarlos ya que, se les puede crear un rechazo crónico a la comida.

Igualmente, recomiendan los nutricionistas que, se debe pensar en el futuro de los niños cuando se determina su alimentación, con el fin de evitar muchas enfermedades, derivadas de una mala y descuidada alimentación, tales como la obesidad, la hipertensión, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.

Cabe mencionar que los niños poseen un tiempo concreto de adaptabilidad a los alimentos, de manera que no se les puede forzar a ingerir todo tipo de productos desde el primer día, como si fueran adultos. Es así que, expertos en nutrición infantil opinan que, cada niño tiene un aprendizaje totalmente distinto, y por ello, se requiere darles una alimentación adaptada a sus propias necesidades, gustos e intereses. Pero que, tampoco significa consentir sus antojos pasando por encima de su nutrición.

Sin duda, una nutrición equilibrada tiene como base una alimentación variada y son los padres los encargados de inculcar a los niños hábitos saludables que la incluyan, tomando en cuenta todo tipo de alimentos de forma balanceada: granos, vegetales, frutas, lácteos, proteínas, grasas y azúcares.

Al respecto, pediatras y nutriólogos desarrollaron una serie de alternativas que, poco a poco, le han dado solución a dicho problema y han fomentado que la alimentación de los niños, además de saludable, sea creativa y divertida. El doctor Juan Fernando Gómez, pediatra y ex presidente de la Sociedad Colombiana de Pediatría, argumenta que el uso de la lúdica es muy importante para la alimentación de los niños ya que, se pueden combinar los colores y formas de los alimentos y hacer platillos que resulten apetecibles para los pequeños y, al mismo tiempo, conservar sus propiedades nutricionales.

Los niños poseen un tiempo concreto de adaptabilidad a los alimentos, de manera que no se les puede forzar a ingerir todo tipo de productos desde el primer día, como si fueran adultos.

Además, la doctora Vicky Motta, nutrióloga y miembro de la Sociedad Peruana de Endocrinología, asevera que, los padres de familia, pueden ser creativos y cambiar la preparación y presentación de los platillos de forma constante. Por ejemplo, la alimentación de los niños puede basarse en hechos tan simples como cortar la carne en forma de mariposa o ave y decorar las alas con pedacitos de tomate, calabaza, chícharos y demás verduras, a lado de un árbol o nido hecho como pasta o semillas cocidas como arroz o elote.

En el mismo sentido, recordando que el desayuno es la comida más importante para los niños ya que, les proporciona la energía necesaria para afrontar las tareas diarias y equilibra el reparto diario de alimentos en su organismo, se les puede presentar de la misma forma, pero tomando en cuenta que, un buen desayuno debe aportar alrededor de 500 calorías, consistente en los alimentos más recomendados a su edad, como la leche, el pan, los cereales y las frutas frescas. Aunados a una buena cantidad de vegetales, yogures, quesos, jamón, aceite de oliva y frutos secos.

Para ser creativos, los padres de familia no se deben poner límites, al contrario, gracias a la gran cantidad de alimentos a balancear, la alimentación de los niños puede fluctuar de lo monótono a lo divertido en espacio de días. Una clásica, pero eficaz alternativa, para fomentar la alimentación de los niños, es hacer figuras con huevos cocidos, cortados en rebanadas; las rodajas pueden hacer las veces de ojos; siguiendo con la dinámica, la boca puede dibujarse con salsa de tomate, la nariz, se logra fácilmente trazando, con mostaza o mayonesa, un punto. Para terminar, es muy útil colocar una ramita de cilantro o algún otro vegetal en el "copete" y listo, se logra un lindo payaso. Así, se asegurará que, los niños, además de divertirse, tengan una ingesta calórica apropiada, toda vez que, los huevos, representan uno de los alimentos más completos de la alimentación humana, acompañados de las bondades de las verduras.

Igualmente, involucrar a los niños en la preparación de los alimentos es uno de los mejores “trucos” para que coman, ya que al ser ellos los “creadores” de los mismos es más difícil que los rechacen. Para esto siempre deben de estar acompañados por un adulto en la cocina y dependiendo de su edad, pueden solamente mezclar los ingredientes o decorar los platillos si es que son pequeños y cuando sean mayores pueden incluso cortar, rebanar, pelar y hasta calentar los alimentos.

Y, para ello, diversos especialistas sugieren que, durante la preparación de los alimentos, se debe crear una atmósfera apropiada, donde se apague la televisión u otro artefacto electrónico, e incluir una conversación con ellos ya que, sólo de esta manera, tendrán más interés en los alimentos que, además, ellos ayudaron a preparar. Se afirma que, cuando los niños se adentran en la cocina, poco a poco, disfrutan de la comida, de forma natural y, al mismo tiempo, de forma divertida y amena, beneficiándose de sus propiedades y bondades.

Uno de los platillos que, por mucho tiempo, ha tenido éxito en el paladar de los niños ha sido la pizza. Sin embargo, las grandes dimensiones con las que comúnmente se compran o hacen, potencializan una ingesta innecesaria de este alimento en los niños, por lo que diversos nutriólogos aseguran que, como con muchos más alimentos, la porción debe limitarse a su edad. A propósito, se recomienda hacerlas de forma casera: colocar la salsa de tomate en bases de pizza pequeñas, por encima rodajas finas de tomate, cubriendo con el jamón y queso mozzarella, con el fin de que, los niños, coloquen el resto de los ingredientes (champiñones, salchichas, aceitunas, pimientos, piña, etcétera) de forma graciosa, haciendo una cara, por ejemplo, para que posteriormente así se meta al horno y la consuman con mucho más gusto.

Como se ha leído, diversos expertos aseguran que, lo interesante en la palestra de la alimentación de los niños es nunca agotar las posibilidades de idear qué imagen se puede construir a partir de los múltiples frutos que la naturaleza provee abundantemente, para que los niños se alimenten y degusten sus alimentos sin sentir asco o presión. Hecho que podría significar, incluso, estrés.

Asimismo, la doctora Motta asegura que, para hacer de la alimentación de los niños una actividad integral y de aprendizaje, dichas técnicas se pueden combinar con otras estrategias como llevar a los niños al mercado, con el fin de que vean las formas y colores de las frutas y verduras y, así, aprendan a reconocer la calidad y elementos de una alimentación saludable; jugar con el abecedario para la preparación de la comida: que cada día se cocine un platillo que empiece con una letra diferente; o, en su caso, llamar a los platillos con el nombre del niño y/o a su antojo, basado en objetos, personajes e, incluso, en personas que a él o ella le gusten y simpaticen.

Aunque, como lo afirma el doctor Carlos Velasco, Presidente de la Sociedad Latinoamericana de Gastroenterología Infantil, se debe delimitar el juego de preparar la comida con el acto mismo de comer, para que tampoco el niño lo vea como una acción sin importancia o como un premio, sino como una necesidad.

Aunado a todo lo anterior, en últimas fechas una gran cantidad de empresas ha ideado alternativas para la alimentación de los niños, basándose en los gustos más marcados de dicho público. Por ejemplo, se conoce que las hotdogs y las hamburguesas son de alto consumo en los niños, por lo que se han creado salchichas y carne molida de pescado, pavo, soya o con o sin gluten, con el fin de explotar los beneficios de este tipo de alimentos y, así, cuidar de la salud de los niños, por medio de sus platillos favoritos.

En resumidas cuentas, la alimentación balanceada y sana es imprescindible para los niños, pero también lo es el empeño y creatividad que pueden poner los padres de tal manera que lejos de ser una pesadilla la llegada de la hora de la comida, cena o desayuno, sea un momento de convivencia natural y armónica.

Fuente: doctorweb.org

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