La niñez, período inicial de la vida del hombre, se caracteriza esencialmente por las sucesivas transformaciones que constituyen el crecimiento y el desarrollo. Abarca largo lapso, cerca de tres lustros, desde la época del nacimiento hasta la llamada “edad puberal”
El conocimiento de la niñez, en los múltiples aspectos que la caracteriza, tiene gran importancia médica, pedagógica y social.
Un rasgo llamativo de diferencia entre el niño y el adulto se manifiesta en la llamada “proporcionalidad de las partes”.
La anatomía de los niños sufre cambios sucesivos con el avance de la edad. Pero podemos destacar algunos rasgos muy propios de la niñez, como el losange del cráneo sin osificar –cuyo conocimiento tiene gran interés semiológico-; el tamaño del cerebro, del corazón y del hígado son proporcionalmente mayores con relación a todo el cuerpo, en los lactantes y en el niño de corta edad, a comparación del adulto.