Un estudio sugiere que losniños que reciben varios ciclos de antibióticos antes de los dosaños tendrían alto riesgo de tener sobrepeso a los cinco años.
Esto, para el autor principal, demuestra que existe unarelación entre el uso de los antibióticos y la obesidad. Pero eldoctor L. Charles Bailey, del Hospital de Niños de Filadelfia,asegura que no se le puede atribuir la responsabilidad a losantibióticos. "Nos interesa indagar la posibilidad de que losantibióticos estén influyendo en el riesgo de obesidad".
Bailey explicó que los antibióticos matan algunas bacteriasen el estómago y eso podría dejar al organismo en un estado demás vulnerabilidad. Los fármacos también podrían modificar elsabor de los alimentos o el patrón individual de actividad porlos efectos adversos.
martes, 30 de septiembre de 2014
lunes, 29 de septiembre de 2014
Cómo hablar a los niños acerca de la obesidad
Cada vez son más los casos de sobrepeso y obesidad en la población infantil española. Es una triste realidad que debemos afrontar y ponerle soluciones. Si tu hijo se encuentra en esta situación, es importante que sepas encontrar y abordar con cariño una comunicación eficaz entre vosotros. ¿De qué manera?
Sé un ejemplo
Los niños son esponjas imitadoras. Todo lo que ven, lo absorben y lo copian. Si ven que sus padres comen de más o eligen alimentos grasientos y poco nutritivos, ellos lo harán también. Al igual que si ven que en casa se come mucha fruta y verdura tendrán una mayor tendencia a decantarse por este tipo de alimentos.
Sé un ejemplo
Los niños son esponjas imitadoras. Todo lo que ven, lo absorben y lo copian. Si ven que sus padres comen de más o eligen alimentos grasientos y poco nutritivos, ellos lo harán también. Al igual que si ven que en casa se come mucha fruta y verdura tendrán una mayor tendencia a decantarse por este tipo de alimentos.
Cómo educar niños difíciles
La educación de los niños es siempre una tarea complicada, pero más aún si éstos, son algo nerviosos, rebeldes y un poco agresivos. Perfiles así, requieren de nosotros, padres, madres, abuelos y educadores, más de esfuerzo, amor, y unas técnicas que pasamos seguidamente a reflejarte.
1. La personalidad de los niños difíciles
Los niños que manifiestan comportamientos difíciles son fácilmente reconocibles desde que nacen. De bebés, son de los que se despiertan muchas veces durante las noches entre lloros. No se adaptan a los cambios, les cuesta coger rutinas y tienen reacciones algo caprichosas, con comportamientos que se salen de la norma.
Algo que también suele identificarles es que no tienen término medio. Sus alegrías son desbordantes, y cuando se enfadan, son incapaces de controlar su ira y su rabia. Tan pronto pueden estar golpeando un juguete como abrazándonos y llenándonos de besos. Son también niños que cada dos por tres, presentan una rabieta; cuando no consiguen lo que desean explotan. Y explotan en lágrimas, gritos, golpes y patadas.
Es algo muy característico.
1. La personalidad de los niños difíciles
Los niños que manifiestan comportamientos difíciles son fácilmente reconocibles desde que nacen. De bebés, son de los que se despiertan muchas veces durante las noches entre lloros. No se adaptan a los cambios, les cuesta coger rutinas y tienen reacciones algo caprichosas, con comportamientos que se salen de la norma.
Algo que también suele identificarles es que no tienen término medio. Sus alegrías son desbordantes, y cuando se enfadan, son incapaces de controlar su ira y su rabia. Tan pronto pueden estar golpeando un juguete como abrazándonos y llenándonos de besos. Son también niños que cada dos por tres, presentan una rabieta; cuando no consiguen lo que desean explotan. Y explotan en lágrimas, gritos, golpes y patadas.
Es algo muy característico.
domingo, 28 de septiembre de 2014
Consejos para cuidar los dientes de los niños
Una buena alimentación es clave para mantener una boca sana. No te pierdas estos consejos muy sencillos para cuidar los dientes de tus hijos, ¡y los de toda la familia!
Arranca el curso escolar y es el momento de replantearse los hábitos de toda la familia. Aunque sabemos que hay que lavarse los dientes después de cada comida, no siempre lo hacemos. Un estudio realizado por Vitaldent alerta de que el 41% de los niños españoles no se lavan los dientes antes de irse a dormir, a pesar de que se trata de un aspecto clave para mantener la boca sana: por la noche disminuye la formación de saliva, un agente protector que mantiene “a raya” los niveles de bacterias.
Por otro lado, la alimentación también es muy importante para la salud oral, y si cuidamos lo que comen nuestros hijos también estaremos cuidando de sus dientes. El mismo estudio reveló que más de la mitad de los niños que consumen dulces a diario necesita tratamientos odontológicos. Además, más del 20% de estos niños tienen algún diente o muela con caries.
Arranca el curso escolar y es el momento de replantearse los hábitos de toda la familia. Aunque sabemos que hay que lavarse los dientes después de cada comida, no siempre lo hacemos. Un estudio realizado por Vitaldent alerta de que el 41% de los niños españoles no se lavan los dientes antes de irse a dormir, a pesar de que se trata de un aspecto clave para mantener la boca sana: por la noche disminuye la formación de saliva, un agente protector que mantiene “a raya” los niveles de bacterias.
Por otro lado, la alimentación también es muy importante para la salud oral, y si cuidamos lo que comen nuestros hijos también estaremos cuidando de sus dientes. El mismo estudio reveló que más de la mitad de los niños que consumen dulces a diario necesita tratamientos odontológicos. Además, más del 20% de estos niños tienen algún diente o muela con caries.
viernes, 26 de septiembre de 2014
Los niños que comen dulces tienen peor salud bucodental
El consumo de dulces durante la infancia no es bueno para la salud bucodental y, de hecho, cuando se comen a diario aumenta un 55 por ciento el riesgo de necesitar un tratamiento odontológico según los datos del sexto estudio sobre “Hábitos bucodentales en niños” realizado por Vitaldent.
En dicho trabajo, realizado en colaboración con la Universidad de Murcia, han participado cerca de 1.300 niños de toda España de 6 a 12 años, de los que el 9,9 por ciento toma dulces todos los días, el 35 por ciento lo hace entre dos y tres veces por semana, un 23,1 por ciento lo hace una vez por semana, y un 32 por ciento lo hace muy de vez en cuando o nunca.
De los que más comen dulces, la mitad (56%) se había sometido a algún tipo de tratamiento dental, frente al 35,7 por ciento de quienes los comían muy de vez en cuando. Además, el 20,3 por ciento de los que come dulces a diario tiene algún diente o muela picada, más del doble que quienes no los comen tan a menudo (8,4%).
La ingesta excesiva de dulces, sobre todo los carbohidratos refinados, interviene como factor predisponente a la caries dental, recuerdan los autores, por lo que es necesario controlar las cantidades y asegurarse de que mantengan una correcta higiene bucodental después de su ingesta.
De hecho, otro de los aspectos destacados que se desprende del estudio es que sólo el 59 por ciento de los niños españoles de estas edades se cepilla los dientes antes de irse a la cama.
Aunque el 99,6 por ciento de los niños encuestados tiene cepillo de dientes en casa, no todos se cepillan los dientes a diario (el 9,7% no lo hace) y sólo el 60,8 por ciento se los cepilla al menos tres veces al día. La diferencia entre niños y niñas es prácticamente inexistente (89,5% de niños y 91,2% de niñas).
Además, sólo el 39,7 por ciento de los niñ@s cambia el cepillo de dientes cada tres meses, tal y como recomiendan los profesionales para que siga realizando su función de forma correcta.
LA MAYORÍA HA IDO AL DENTISTA
Por otro lado, el estudio recoge que el 87,2 por ciento de los niños ha acudido a la consulta del dentista alguna vez. De ellos, el 57,4 por ciento fue para hacerse una revisión de carácter preventiva, mientras que el 42,6 por ciento acudió a la clínica para hacerse algún tratamiento.
Los niños (57,2%) y las niñas (57,7%) acuden prácticamente con la misma frecuencia al dentista, pero la revisión semestral o anual del odontólogo desciende conforme los niños van creciendo, de manera que mientras que el 73,4 por ciento de los de 6 años acude al dentista para hacerse una revisión, cifra que cae hasta el 40,5 por ciento en niños de 12 años.
En cambio, la visita al dentista para realizarse un tratamiento cuando hay un problema se incrementa conforme los niños cumplen años. Lo hace el 26,6 por ciento de los niños de 6 años y el 59,5% de los niños de 12 años.
Via sabervivir.es
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