
Es un cifra muy triste, pero la realidad es que entre 12.000 y 15.00 niños españoles padecen enfermedades terminales que van a provocar que no lleguen a la edad adulta.
La medicina paliativa es la encargada de atender a los enfermos en esta fase terminal.
No obstante, únicamente el 10% de estos jovencísimos pacientes que precisan de cuidados paliativos (alrededor de la mitad del total antes mencionado) los perciben, cifra que demuestra la precaria situación del estado español en estos asuntos.
Estos datos se obtienen de acuerdo a estimaciones de SECPAL, Grupo de Pediatría de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos.
La causa principal de esta falta de atención médica se halla en los pocos recursos específicos (España sólo dispone de tres unidades de medicina paliativa centrada en pediatría, en Madrid, Barcelona y Las Palmas).
