Quien practica mindfulness es capaz de prestar atención intencionadamente, en el momento presente y sin juzgar, por lo que nuestra mente no vaga por el pasado y el futuro, consiguiendo así bajar nuestro nivel de estrés, ya que si lo que nos demanda el ambiente es solo lo que existe en ese momento y no la suma de eso y la cantidad de contenidos mentales que creamos (pasado y futuro) nos sentiremos mucho más capaces para poder solventar cualquier problema que se pueda dar.
Es posible que creas que estos ejercicios solo ayudan a personas adultas, pero lo cierto es que saber canalizar las emociones es un aprendizaje muy valiosos para los más pequeños de la casa, quienes pueden verse muy beneficiados si conocen y practican estos simples ejercicios. Veamos todo lo que necesitas saber sobre esta técnica oriental;